Permanencia literaria

A los seguidores a quienes les gusta leer, por favor lean lo siguiente, escrito por la autora Jacinta Escudos, y dejan sus comentarios si les nace hacerlo. Muchas gracias, Richard

Jacintario

Hace pocos años, en uno de mis talleres de narrativa, le di de leer a los participantes algunos cuentos de El llano en llamas, del escritor mexicano Juan Rulfo. Varios son joyas del género y suelo usarlos para ejemplificar la efectividad del uso del diálogo, la descripción y la creación de ambientes mediante la sobriedad del lenguaje.

Pero cuando tocó discutir los cuentos, noté que algo pasaba. Pocos habían leído o terminado de leer los cuentos. Por fin, algunos participantes confesaron que les aburrió Rulfo y que querían leer cosas que tuvieran más relación con el tiempo actual.

Recordé mis días de colegio. De pronto me sentí como alguno de aquellos profesores que nos obligaron a leer textos que nos aburrían y que para muchos implicó el alejamiento definitivo de la lectura. Muy de vez en cuando, alguna de esas lecturas obligadas me impactaba y pasaba a formar parte de…

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LOS HUEVOS DE PASCUA QUE NOS BRINDÓ ROBERTO BOLAÑO

Y seguimos con Bolaño. Continúo el comentario que empecé en mi última entrada.

Con excepción de Pong, nunca en la vida he jugado videojuegos.  Lo poco que sé es debido a haber oído a mis hijos hablar de ellos.  Un aspecto que intensifica el entusiasmo de los jugadores son los  huevos de Pascua (inglés: Easter Eggs), una suerte de premios que los creadores de los juegos encastran en el software para que los jugadores astutos puedan sacar más provecho de su juego. Son difíciles de encontrar e identificar; parecen poca cosa, pero aguardan la posibilidad de más horas de diversión.

Sin duda Roberto Bolaño nos deja varios huevos de pascua en su novela Los sinsabores del verdadero policía (Anagrama, 2011). Primero, revisemos el contexto del autor durante el desarrollo de esta novela. Es fascinante la carrera de la creatividad artística contra el tiempo que exponen los últimos años de su vida. Bolaño  comenzó a escribir esta novela en 1985, pero no la había acabado antes de su muerte en 2003. Supo de su grave enfermedad hepática en 1993 y en el anunciamiento del lanzamiento de 2666, otra novela póstuma de Bolaño, la revista Semana nos explica lo siguiente:

Desde que se enteró, en 1993, de que sufría de una grave enfermedad hepática, este chileno se dedicó a escribir contra el tiempo: Bolaño era consciente de que su cuerpo no lo acompañaría hasta donde su fuerza creativa lo podía llevar.

Su afligido cuerpo iba a truncar la plenitud de creatividad que su ser contenía. ¿Cómo habría respondido este dotado autor a tal nueva?

De allí, los juevos de Pascua. Específicamente, en la Parte IV de Los sinsabores del verdadero polica, bajo el título de J. M. G. Arcimboldi, Bolaño interrumpe el flujo de su narrativa para dedicar cuatro breves capítulos a siete novelas escritas por Arcimboldi, un autor ficticio que ya había aparecido en otras obras de Bolaño, inclusive la muy reconocida y premiada 2666.  Segun la historia de este personaje,  Arcimboldi era el seudónimo  de, otro autor ficticio, Hans Reiter, y había ganado fama en el mundo literario y después simplemente se esfumó. No solamente nombró estas novelas, también incluyó  las editorales, fechas de edición, y una reseña de cada una.

Mi pregunta, basada en nada más la corazonada de un lector voraz, es: ¿En qué pensaba  Bolaño cuando decidió incluir tantos detalles de obras inexistentes?

Estamos hablando de un escritor obsesionado por su arte. Para mí es fácil creer que había tenido, en varios estados de desarrollo, ideas y bosquejos para otras obras en el futuro. Pero ya tenía que aceptar que lo poco de vida que le quedaba no fue suficiente para llevar estas obras a cabo. Intentando ponerme en su situación, me hubiera gustado publicar de manera encubierta mis proyectos que ya no era capaz de llevar a cabo , para que siempre quedara duda al respecto. Abajo les dejo un ejemplo citado directamente de esta novela.

El Bibliotecario (Gallimard, 1966, 185 paginas)

El protagonista se llama Jean Marchand. Es joven, de buena familia y quiere ser escritor. Tiene un manuscrito, El Bibliotecario, en el que trabaja desde hace tiempo. Una edirorial en donde es posible adivinar a Gallimard, lo contrata como lector. Marchand, de la noche a la mañana, se ve sepultado bajo de cientos de novelas inéditas. Primero decide postergar su libro. Luego decide abandonar sus pretensiones  literarias (al menos la práctica, si no la pasión) y dedicarse a la carrera de otros escritores. Se ve a sí mismo como un médico en un leprosario de la India, como un monje entregado a una causa superior.

Lee manuscritos, mantiene largas entrevistas con los autores, los aconseja, los llama por teléfono, se interesa por su salud, los presta dinero, pronto hay un grupo de unos diez que puede considerar algo propio, obras en cuya elaboración está implicado. Algunas, pocas, se publican. Hay fiestas y proyectos. Las otras, imperceptiblemente van engrosando una colección de manuscritos inéditos que Marchand guarda celosamente en su casa. Entre esos manuscritos ajenos, su novela El Bibliotecario, inconclusa y perfectamente mecanografiada, bien encuadernada, una belleza entre originales manoseados, borroneados, arrugados, sucios; un manuscrito hembra entre manuscritos machos. [. . .] Su prestigio en la editorial, como no podría ser menos, va en aumento. Ha recomendado la publicación de un joven escritor que es el éxito de la temporada,  [. . .]

Con el tiempo uno de sus escritores se suicida. Otro se pasa al periodismo. Otro, con recursos, escribe una segunda y una tercera novela que sólo Marchant leerá y elogiará. Otro publica en una editorial de provincia. . .

 

Este resumen continúa por una página más, adelantando una trama bolañiana y más detalles que en, su unidad, podrían imaginarse reseña de una novela inédita. Pero recordemos lo que el mismo Bolaño dijo sobre Los sinsabores del verdadero policía:

. . .Ochocientas mil páginas, un enredo demencial que no hay quien lo entienda”.

En mi opinión, su reseña de El bibliotecario, novela cuyo registro sólo lo está presente en los textos de Bolaño, nos presenta ese otro «enredo demencial» que realmente quiere tanto despistarnos como ubicarnos. Quien lea esta reseña por completo se enfrentará con una mezcolanza de información que en su totalidad «no hay nadie que la entienda». Es como ir a un restaurante y tener que lidiar con una carta que te restringe a una opción de ensalada de la Columna A, dos entradas de Columna B, o una opción de Columna B y otra de Columna C. Ese imposible seleccionar todo, entonces: ¿Qué incluir? ¿Qué dejar por fuera?

A mí me parece que Bolaño aprovecha la encrucijada de la proximidad de su muerte para tomarnos el pelo; es decir, para dejarnos un legado poco entendible y característicamente demencial.

Creo que le urgía compartir sus ideas sobre futuros proyectos. Pero él mismo no contaba con el tiempo necesario para refinar todas las posibilidades de cada proyecto. Así que nos guiñó y dejó todo, esperando que nadie fuera a divisar los huevos de pascua dentro de los siete batiburrillos indescifrables.

Los dejo con las palabras del mismo Bolaño, refiriéndose a Los sinsabores del verdadero policía:

El policía es el lector, que busca en vano ordenar esta novela endemoniada.

Divagaciones de un Gato

Gracias, Zoe Ruíz. Sabiduría felina que inspira la instrospección por parte de la raza humana.

Historias Furtivas

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He hecho uso de mis siete vidas caminando sobre infinitos tejados, en busca de respuestas, pero ni siquiera la Luna, que entiende el lenguaje de mis maullidos, ha podido ayudarme a resolver el misterio que envuelve a las personas. Así es, soy un gato y como todos los gatos, los perros o cualquier especie sobre y bajo la tierra, no consigo entenderlas. Quizás, su misterio radica en su contradictorio afán de mantenerse unidas, pero separadas por barreras, no como nosotros, que lo mismo nos da si somos angoras, siameses o callejeros y que nos reconocemos el uno en la mirada del otro, respetamos nuestros respectivos territorios y hacemos las paces después de reñir para obtenerlos. Las personas también son territoriales, pero no siempre hacen las paces y se aíslan alzando muros entre ellos, como si olvidaran que se necesitan entre sí. Sin embargo, después de cualquier suceso catastrófico, sea o…

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LA ÚLTIMA NOVELA DE ROBERTO BOLAÑO

 

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Roberto Bolaño (1953 – 2003) vía jotdown.es

“Desde hace años trabajo en una (novela) que se titula Los Sinsabores del Verdadero Policía y que es MI NOVELA. El protagonista es un viudo, 50 años, profesor universitario, (con una) hija de 17, que se va a vivir a Santa Teresa, ciudad cercana a la frontera con los USA. Ochocientas mil páginas, un enredo demencial que no hay quien lo entienda”.                                      —Roberto Bolaño  1995

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO A TODOS!

En honor a este día tan especial para nosotros, les presento algunos comentarios sobre la novela que acabo de leer. La recomiendo sin reservas a todos que no sean disuadidos por los siguientes hechos y observaciones.

Winston Churchill, el Primer Ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, dijo alguna vez, «Rusia es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma». En el inglés contemporaneo solemos usar esta descripción independientemente de la política para calificar un asunto como más  que meramente perplejo: por ejemplo, «el universo es un acertijo. . .»

Para mí, Los sinsabores del verdadero policía, una de las novela escritas durante los últimos quince años de la vida de Roberto Bolaño, se alínea sin duda a esta descripción. De hecho, casi todas sus novelas son así y especialmente sus más apremiadas. De ésta última, algunos críticos dicen que carece de cierta credibilidad debido a que el mismo Bolaños no la acabó, tal cual su novela 2666. Dicen que las dos fueron editados postúmamente y de allí no demuestran todos los toques maestros que pudieron haber tenido.

El renombrado editor Jorge Herralde de Anagrama dijo esto sobre Los sinsabores del verdadero policïa:

« [La] lectura de la novela nos convence de que estamos ante una obra de una calidad literaria extraordinaria, en el territorio de ‘2666’ y ‘Los detectives salvajes’, es decir, del Bolaño en su mejor forma”.

Bueno, ya he leído ocho novelas de Bolaño (trece, si los cinco partes de 2666 son de verdad cinco novelas, como el mismo Bolaño las denominó) y hay tres cosas que me quedan claras que quiero compartir aquí:

  • Las novelas de Bolaño casi nunca tienen climax. La historia misma es lo que más le importa al lector. Leer sus novelas es como pasear en montaña rusa: la emoción más intensa se siente durante la trayectoria y no cuando el tren para al final.
  • Leer a Bolaño implica pausar, reflexionar, volver a leer y esculcar el texto buscando en vano lo que no se encuentra en ninguna parte.
  • Leer a Bolaño es reirse de cosas insólitas, identificar dentro de ti mismo cierta semejanza con algunos de los personajes, desde los más ejemplares hasta los más abyectos. Siento que comprendo más de la naturaleza humana y que, gracias a estas lecturas, estoy dispuesto a aceptar más de ella tal como es.

Si quieren conocer las obras de Bolaño que siguen una cronología, tienen una historia que mantiene su unidad de principio a fin, y hasta llevan un aire de misterio que se aclara dentro de la misma novela, les recomiendo La pista de hielo (1993) y Nocturno de Chile  (2000).

 

Maravillosa fórmula para cuidar el alma escrita por Claudia Hernández

Mira arriba y dale permiso al sol que llegue a tus pies y suba a tu frente. Que te haga sudar todos los problemas que se encuentran en tu vida y que se pierdan. Siente el sol y deja que te alivie un poco el alma.

Mira abajo y permite que la arena acaricie el daño que ha sufrido tu cuerpo. Puede ser incómoda pero suave a la vez; quema pero refresca. Siente la arena y deja que su dorado se camufle en ti y te convierta en oro.

Mira al frente, siempre. Sumérgete en lo infinito del océano y que tu vida fluya como las olas. Húndete en lo que la vida te envíe. Bucea entre todo lo bueno y malo y confía que nunca te quedarás sin respirar porque estas hecho para soportar todo lo que venga.

Eres fuerte y siempre lo serás si te permites sentir. Siente el mar y deja que te ayude a vivir. Puede que la vida no sea tan mala como pensabas.

©Claudia Hernández

via Siente el mar.  — Claudia Hernandez

City Life

I know of no author who can portray today’s big city life more masterfully than Don DeLillo. His words are accurate and loaded with the emotion that city living evokes. The insights he shares didn’t come his way by  majoring in urban studies at some distant university; he got them by pounding the pavement in his native Bronx and the rest of New York City (NYC) before fame ever found him.

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In his latest novel, Zero K, he offers a glimpse of modern city life and especially homelessness:

Languages, sirens all the time, beggar in a bundled mass, man, or woman, hard to tell even when I approach and drop a dollar in the dented plastic cup. Two blocks farther on I tell myself that I should have said something, and then I change the subject before it gets too complicated.

“Before it gets too complicated.” These words still give me goosebumps every time I read them. It’s what we have to do in the cities. Find a way to live with the complexities of languages, cultures, religions, mental states and economic disparities. And you have to embrace it too or it will defeat you.

According to U.S. Census data, a total of 192 different languages are spoken in NYC homes, while 156 are spoken in Chicago. And languages reflect cultures; those who speak different languages also have different customs, traditions, moral codes and holidays. At first glance these numbers seem to be cool statistics, but how do you run a city with them? How do you prepare schools and teachers? First responders? Libraries?

Now, despite their relatively harsh winters, both  NYC and Chicago have homeless populations numbering in the tens of thousands. Everyone agrees there is a problem, but agreement on what exactly is the problem is another story. A solution, if their is one, depends on defining the problem(s), identifying the various causes and the level of empathy and tolerance on the part of the overall population when it come to taking actions. Whew!

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Chicago Homeless Camp via Chicago Sun Times

I suggest you read the DeLillo quote again. We all feel it to some degree when encountering  a homeless person. Am I being conned? Should I give? If I do, how much? Is he or she drunk? If so, do I help out or not? What about the next person and the next? Should I offer something more —something that may take my time as well as my money? Should I have said something too instead of avoiding eye contact? Is this person critically ill? Should I call an ambulance? . . .

About all any one person can do is change the subject before it gets too complicated.  That and keep the resolve to stay in the city and stay engaged.

Of Moneymakers and Artists

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What cannot be measured in dollars and cents? This is a question that used to have many more answers that it has today.

Take movies, for example. How are script writers, directors and actors valued by those who fund their production? The measure is usually one-dimensional: box office success. As a result, movies are made almost exclusively according to their appeal to general audiences. If you watch clips of actors being interviewed nowadays it is not unusual to hear them yearn for the availability of independent productions, movies which would allow them to test their ability to interpret meaningful scripts and bring fleshed-out characters to life. Here, the word independent is synonymous with low budget and targeted appeal —conditions which rarely, if ever, will attract investors. Top-earning actors and directors have themselves become investors in their own independent films as a last resort to get them produced.

Now, in reference to the quote illustrated above, let’s take a similar look at fiction writing. Juan Carlos Onetti, a marvelous Uruguayan writer whose books, if measured by sales volume, were largely unsuccessful during his lifetime, has subsequently emerged as a literary artist of the highest magnitude. Many of his contemporary peers have been the ones to affirm this.

The quote above, translated to English, says the following:

The author who writes what everyone likes may be a good writer but will never be an artist.

So, in line with movie production, most new novels are green-lighted based on their projected sales appeal to specific audiences. In this case, however, the novels published are marketed according to the specific tastes (genres) of the reading public: romance fiction; science fiction; and other categories such as historical, mystery, crime, and so on. Sadly, the category of literary fiction is often the last to be funded, unless the author in question has already acquired a demonstrable following that makes a new novel less risky to the publisher.

Students of film and writing are made aware of these conditions and then encouraged to follow the path of least resistance. As a result, we have gradually discouraged the artists among us while encouraging those who generate good books and movies —”good” as measured along that one-dimensional axis of dollars and cents.

#1 RELATIONSHIPS OF A GIRL

I have come across this powerful post written by a young woman who I believe lives in India. I understand all her questions but can’t think of one answer I could give her that would help her to feel less trapped. I don’t have many followers, but maybe among you there is someone who can open a door to hope for her.

quandarysite

What are relationships?? How are they built?  How can someone come to a conclusion of its true or not?

I have many questions in my mind and heart.  More than what am going to lay down here today.

Our society teaches us everything.  To adjust, compromise, sacrifice, loyal, etc.  But I always wonder why are these teachings mostly given to the female clan of the world? In the big Indian custom society girls are told about limits and taught to adjust and compromise before she’s grown into a your woman.  She’s taught to adapt with others like and dislikes,  keeping hers aside.

When she’s a daughter she cannot even wear the clothes of her choice.  She’s not free enough tk go out and enjoy by herself with her friends like her brother or any other guys she may know. Even the way she’s gonna keep her hair isn’t her choice…

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Mi obsesión con los cuentos y novelas de Juan Carlos Onetti

Primero que todo, reconozco que ya he escrito más sobre este autor que sobre los demás autores en su conjunto. Me atrevo a decir que las obras de Onetti para mí son como La Perla de Gran Precio de la Biblia; que han llegado a ser de un valor incalculable para mí.

Mi lectura predilecta sin lugar a dudas son las novelas. Prefiero leer una novela a lo largo de una serie de 6 ó 7 etapas en lugar de leer 6 ó 7 cuentos, cada uno por completo a su vez. Pero ya había leído casi todas las novelas escritas por Onetti cuando comencé a leer El viaje a la ficción del escritor Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010. Me llamó la atención cómo elogió varios cuentos de Onetti, sobre todo El infierno tan temible.

Cuando llegó al momento de resumir y criticar éste, Vargas Llosa lo hizo así:

“[L]as pocas páginas de que consta El infierno tan temido son engañosas, pues, aunque la historia parece de entrada claramente inteligible, la verdad es que toda ella está cargada de sobreentendidos, alusiones, pistas, referencias, omisiones y acertijos que permiten lecturas muy diversas y hacen de ella unas suerte de palimpsesto en el que distintos niveles superpuestos de escritura trazan una inquietante descripción de la vocación de crueldad congénita a la condición humana”

Más tarde, en una entrevista hecha por resonancias.org, resumió este cuento de la siguiente manera:

“El infierno tan temido” es uno de los grandes cuentos de la literatura. El consigue mostrar algo que no sabemos definir muy bien: el mal, el pecado original, el instinto tanático. “Las fieras” [ de Roberto Arlt], y desde luego, en “El infierno tan temido”, que es un cuento que no sé cuántas veces he leído, me producen siempre una especie de terror metafísico. Uno descubre que también somos eso. Y es también absolutamente extraordinario que, al mismo tiempo, a todo eso se lo pueda llamar una historia de amor. Una historia de amor, digamos, retorcida, perversa, pero hay ahí una especie de entendimiento en esa pareja a través de esos horrores que se hacen.

Poco después de leer estos comentarios compré un ejemplar de Cuentos Completos de Juan Carlos Onetti y leí El infierno tan temible. Lo leí y lo volví a leer. Estoy de acuerdo con lo que dijo Vargas Llosa: estas páginas de hecho son engañosas y éstas no pueden ser desenredados mediante una sola lectura.

Se lo recomiendo, sin reserva alguna,  a todos que lean esta entrada. No será necesario que compren este tomo tan grueso que compré yo, a menos que ya sean aficionados de las obras de Onetti; que, en tal caso, sería una maravillosa adquisición. Este cuento está disponible en forma PDF en varias páginas Web, inclusive en cervantes.com.